Los 10.000 del Soplao Btt por Ivan Lopez

BTT del SOPLAO ´2017
Mi sexta participación en el Soplao, y la primera en la especialidad de Btt. Anteriormente había participado en la Maratón.
Sensaciones reflejadas en la satisfacción que representa acometer tantos kilómetros, con tanto desnivel y con tantas horas de por medio.

Es indescriptible llegar por las calles de Cabezón de la Sal pensando que ya lo has conseguido, que allí están esperando orgullosos de ti ,mi mujer Yohana y mi amigo Lici. Mil gracias mil veces, por esos mil momentos de comodidad antes, durante y después de la carrera y por todos los gestos de cariño y de complicidad.


La crónica sería muy larga si detallara momento por momento lo que sucedió, y es que la carrera en sí, es muy larga, os lo prometo.

Voy a tratar de contaros resumidamente con lo que me quedo para el recuerdo .
“Se comienza madrugando mucho, para poder evitar así los tapones de los altitos iniciales. Somos muchos en la salida , creo que 4600 apuntados, por lo que pude ver en la carpa de entrega de dorsales del viernes.
A nosotros nos hizo un día estupendo, a pesar de que cerca de una hora nos lloviera en la salida. Ya salimos a la heroica!!
Fuera nervios, tras el temazo“Thunderstuck” de ACDC y la traca de inicio de la prueba ¡me sigue poniendo los pelos de punta tras 6 años escuchándola en Cabezón de la Sal !!!
Esto ya comienza,y además con la gran alegría que supuso encontrar ,de entre los miles de ciclistas allí reunidos, a mi gran amiga Fer Maeso, que se atreve con todo y que controlaba el circuito a la perfección.


Ahora ya estamos en la batalla, por fin es el momento de disfrutar, de penar quizás en algún momento de la etapa, de sentirse realizado y de hacer lo que queremos y junto a los que queremos. Supongo que a esto se lo llama…!!! tener mucha suerte!!!.
Primeros 3 altos y ritmo des-paaaaa-sito!! Muchos corredores por los estrechos caminos de la prueba. Hasta que no llegamos al km 35 no se descongestiona demasiado la carrera.
De momento lo que más me llama la atención es la velocidad a la que se baja ( confieso que vengo traumatizado!!). Os juro que no doy crédito a cómo se juegan algunos el tipo aunque…quizás ellos… piensen que los que se la juegan más son los que no tienen mucha destreza o no se conocen las bajadas como éllos y vienen aquí, no sé…. Os prometo que me pasaban a 50-55 kmh habiendo gravilla en la pista de tierra y con rocones de piedra en las lindes!
Continuamos ascendiendo el primer gran puerto largo y de entidad de la prueba, El Moral. Se sube genial , son 11 kms por un entorno maravilloso de la comarca del Saja y del Besaya.

 


Apenas estoy parando en los avituallamientos porque prefiero evitar aglomeraciones tipo “Mercado Medieval” que se forma en los puntos marcados por la organización para abastecernos de sólidos y de líquidos. “Al menos hasta el siguiente no paro un poco más”, me digo. Mientras tanto Lici y Yohana me hacen de aguadores y de armario ropero perfectamente. Qué suerte contar con esta ayuda impagable en medio del fragor de la batalla.

 
Siguiente puerto y más largo aún….Cruz de Fuentes, de casi 15 kms. Primera toma de contacto de mis piernas con los calambres, la luz de alarma se quiere encender, y por ello intento tomar las precauciones debidas, tales como beber sin sed, no dejar de comer y no cebarse con un ritmo alto, aunque te veas medio bien queda un poco menos de la mitad. Por supuesto se acabó el malgastar energía, ya que no vas a ningún lado en este tipo de prueba.   
Siguiente alto, Venta del Mostajo. Ayy Dios!! aquí me paro a estirar 2´y a hacer la de Tom Domoulin (pero en aguas menores solamente),a la par que como un plátano, y es porque la cosa se pone un poquito gris, las piernas ya no van frescas.
Rápidamente me monto en la bici y clamo al cielo para que se acabe de subir. Sin embargo la bajada que llega es la más peligrosa, la de Ozcava. Síntoma inequívoco es que andan por allí varios voluntarios desperdigados por las diferentes curvas “Walkie en mano”. Jamás me dolieron tanto las manos y los brazos bajando un puerto como en éste. Tenía hasta ganas de empezar a subir de nuevo de hecho.
Llegamos al pueblo de Correpoco, donde nuestros compañeros Charlie y Lorena, estuvieron no hace mucho pasando el pertinente Control de Alimentos Reglamentario (15 postres y 4 chuletones, más o menos.. a tenor de las fotos que nos enviaron!!).       
Desde Correpoco iniciamos un ascenso por via estrecha y de allí nos encaminamos y…ya de paso nos encomendamossss….. para poder subir el Negreo. Lo más duro que jamás subí sobre ruedas. Rampones del 28%, longitud de 7kms, mucha gente jaleando a los suyos, algunos andando de la mano con su bici con pinta envidiable de ciclistas, buahhh, esto si que es grande. Si coronamos el Negreo…. el Soplao es nuestro, qué satisfacción, no queda tanto.
Bajada muy larga y los kamikazes que vuelven a pasarme por izquierda y por derecha, no importa, no tiene sentido arriesgar y dejar pasar la oportunidad de llegar por las calles de Cabezón con el más fiero de los orgullos por haber superado este “cabrón de perfil”!

Quiero por último agradecer, de todo corazón , a cada personita que te anima en la carrera ( niños y mayores )que hacen del Soplao ( en todas sus modalidades ) que te inciten a volver.
Niños de 8-10 años que te ofrecen un plátano a la viva voz de:
”coman coman…plátano…potasio, lo van a necesistar!!” o un cálido mensaje como :
“ ¿quieres que te empuje? ¿te empujo, te empujo?”
Es para comerse a esta gente!!!
Me parecen MARAVILLOSOS todos esos corazones de los lugareños y voluntarios de la prueba, es sencillamente una sensación que te deja en deuda para con ellos. GRACIAS!! MIL VECES!!

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *